Reseña: Uf... va a estar difícil realizar una reseña sobre esta cinta, porque me dejó con sentimientos muy encontrados. Por un lado, Camino es una brutal y muy certera denuncia sobre el extremismo religioso, examinando precisamente cómo logra lavar el cerebro de muchas personas en una manera irreversible. Por otro lado, me pareció una cinta sumamente manipuladora y repleta de groseros golpes bajos. Camino es un relato sobre una pre-adolescente alegre y dulce (por cierto, excelente actuación de Nerea Camacho en ese papel) a la que se le diagnostica un cáncer terminal, y luego procede a retratar con sumo detalle todo el sufrimiento y calvario que atraviesa esa pobre joven. Confieso que, en la mayoría de los casos, no me gustan las películas sobre enfermedades; me parecen una vulgar explotación del sufrimiento que mucha gente lamentablemente atraviesa en la vida real. Y eso es exactamente lo que me hizo sentir Camino en muchos de sus momentos. Sin embargo (y acá llego a otro de los sentimientos encontrados que me dejó esta película), debo decir que todo ese padecimiento está retratado con un tremendo realismo, generando un potente y devastador efecto emocional que no se olvida fácilmente. Camino es una de las películas con las que más me cuesta llegar a un veredicto final: admiro algunos de sus aspectos, pero odio otros. No obstante, creo que, a fin de cuentas, eso debe tomarse como algo positivo, ya que, habiendo tantas películas genéricas y olvidables que dejan a la audiencia con una sensación de "meh", es respetable encontrarse con una cinta que provoca reacciones extremas, tanto positivas como negativas. Entonces, me cuesta determinar si Camino me gustó o no me gustó; sin embargo, logró quedarse en mi recuerdo, y definitivamente no deja ningún lugar a la indiferencia, lo cual definitivamente me parece algo valioso.
martes, 15 de noviembre de 2016
Camino (2008)
Reseña: Uf... va a estar difícil realizar una reseña sobre esta cinta, porque me dejó con sentimientos muy encontrados. Por un lado, Camino es una brutal y muy certera denuncia sobre el extremismo religioso, examinando precisamente cómo logra lavar el cerebro de muchas personas en una manera irreversible. Por otro lado, me pareció una cinta sumamente manipuladora y repleta de groseros golpes bajos. Camino es un relato sobre una pre-adolescente alegre y dulce (por cierto, excelente actuación de Nerea Camacho en ese papel) a la que se le diagnostica un cáncer terminal, y luego procede a retratar con sumo detalle todo el sufrimiento y calvario que atraviesa esa pobre joven. Confieso que, en la mayoría de los casos, no me gustan las películas sobre enfermedades; me parecen una vulgar explotación del sufrimiento que mucha gente lamentablemente atraviesa en la vida real. Y eso es exactamente lo que me hizo sentir Camino en muchos de sus momentos. Sin embargo (y acá llego a otro de los sentimientos encontrados que me dejó esta película), debo decir que todo ese padecimiento está retratado con un tremendo realismo, generando un potente y devastador efecto emocional que no se olvida fácilmente. Camino es una de las películas con las que más me cuesta llegar a un veredicto final: admiro algunos de sus aspectos, pero odio otros. No obstante, creo que, a fin de cuentas, eso debe tomarse como algo positivo, ya que, habiendo tantas películas genéricas y olvidables que dejan a la audiencia con una sensación de "meh", es respetable encontrarse con una cinta que provoca reacciones extremas, tanto positivas como negativas. Entonces, me cuesta determinar si Camino me gustó o no me gustó; sin embargo, logró quedarse en mi recuerdo, y definitivamente no deja ningún lugar a la indiferencia, lo cual definitivamente me parece algo valioso.
lunes, 14 de noviembre de 2016
Fear X (2002)
Reseña: Como he mencionado en otras ocasiones, soy gran aficionado al director David Lynch, y Fear X es una película que muestra claras influencias de la obra de ese cineasta. Quizás esa sea la razón por la cual soy una de las pocas personas que disfrutó esta película, ya que pueden apreciarse virtudes presentes en muchas cintas de Lynch: una atmósfera macabra y envolvente; actuaciones serias que complementan el clima evocado por la cinta; y, por sobre todo, una sensación onírica y extraña que empapa hasta las más mundanas escenas. Y, como ocurre en esas películas de Lynch, Fear X no es una cinta que ofrezca respuestas claras y contundentes a todos los enigmas planteados por la trama; por el contrario, corre por parte del espectador completar la experiencia con sus interpretaciones o disfrutar el camino independientemente del destino final. Como dije previamente, yo disfruto este estilo, y por eso me gustó Fear X, pero entiendo que no resulte del paladar de todos los espectadores, y que muchos se sientan frustrados o irritados por ella. Entonces, aunque sea difícil brindarle una recomendación amplia, esta me pareció una película provocativa y fascinante que rompe todos los moldes convencionales y ofrece algo distinto. Y, en mi humilde opinión, una película que sale de lo común e interpela a la audiencia es digna de aplauso.
viernes, 11 de noviembre de 2016
Swiss Army Man (2016)
Reseña: Definitivamente, Swiss Army Man no es una película para todos los gustos. Personalmente, me gustó bastante por su desbordante originalidad, audacia e inesperada complejidad. Como toda obra de arte que se precie de serlo, Swiss Army Man está abierta a múltiples interpretaciones, y no existe una explicación uniforme para lo que ocurre en ella; cada espectador elaborará sus teorías en base a las herramientas ofrecidas por la película. Eso habla de la seguridad y confianza en el espectador que tienen los co-directores y co-guionistas Dan Kwan y Daniel Scheinert (haciendo su debut en largometrajes). Swiss Army Man es una de esas películas que permanecen en el recuerdo; de hecho, sigo pensando en ella y buscándole nuevos niveles de significado. En una época de películas mayoritariamente genéricas y olvidables, ese es un mérito admirable, y en consecuencia, tengo que darle una recomendación a Swiss Army Man. Como dije antes, no será del gusto de todo el mundo, pero vale la pena darle una oportunidad, porque no es común encontrarse con una cinta tan valiente y audaz que se rehúsa a quedar encasillada en un determinado nicho y que cuenta con un creativo guión que permite la coexistencia de humor escatológico y profundas reflexiones filosóficas. Además, crear buenas expectativas para el trabajo futuro de Kwan y Scheinert; ojalá sigan apostando por proyectos similarmente extraños y singulares.
lunes, 7 de noviembre de 2016
Calvaire (2004)
Reseña: Calvaire es una interesante película de terror, cuyo principal atributo es la atmósfera onírica lograda por el director Fabrice du Welz. El espectador logra compenetrarse con todo lo que le ocurre al protagonista, y al igual que él, uno se termina sintiendo parte de una pesadilla que no tiene escapatoria. Las locaciones son perfectas, transmitiendo perfectamente el clima de desolación requerido por el guión. Durante la primera mitad de Calvaire, disfruté mucho el crecimiento gradual y "a fuego lento" del suspenso; durante la segunda mitad, el ritmo se acelera, y funciona como un apropiado y catártico remate de todo lo que poco a poco fue generándose previamente. El actor Laurent Lucas hace un buen trabajo en el papel principal, y logra que el espectador logre empatizar con su personaje (lo cual no siempre ocurre en las cintas de terror), y el final me pareció simultáneamente ambiguo y satisfactorio. En resumen, Calvaire no será un clásico del cine de terror, pero me gustó, y merece una recomendación como una tensa y eficiente experiencia que constantemente me mantuvo atento y a la expectativa.
sábado, 5 de noviembre de 2016
Contra la Corriente (Time and Tide, 2000)
Reseña: Generalmente estoy en contra de las películas que ponen estilo sobre sustancia; en otras palabras, aquellas cintas que buscan cubrir un guión deficiente con sus aspectos técnicos. Sin embargo, dije "generalmente" porque hay algunas excepciones, como Contra la Corriente. El guión de esta película me pareció prácticamente incomprensible; nunca pude dilucidar quiénes eran los buenos, quiénes eran los malos y cuáles eran sus objetivos. La historia es básicamente una gran maraña de personajes y situaciones que nunca logran ensamblarse en un todo coherente o asimilable. Sin embargo, las secuencias de acción son verdaderamente asombrosas, y dejan muy por atrás a la mayorías de las películas hollywoodenses pertenecientes a este género. Nadie las acusará de ser realistas, pero deslumbran por su surrealismo y adrenalina, alcanzando altos niveles de emoción y placer visual. En este caso, el "estilo" me pareció tan abrumador que terminé disfrutando bastante la experiencia, a pesar de no haber entendido prácticamente nada del guión.
viernes, 4 de noviembre de 2016
Tú, Yo y Todos los Demás (Me and You and Everyone We Know, 2005)
Reseña: Lo que más me gustó de Tú, Yo y Todos los Demás es la honestidad con la que fue hecha. Todos los personajes se sienten como personas vivas y reales, y no como meros títeres del libreto. Esto no es solo mérito de los actores, sino también del sólido trabajo de Miranda July (quien también interpreta uno de los roles protágonicos) como directora y guionista, creando personajes complejos y multi-dimensionales y generando una atmósfera que resulta muy creíble. Hablando de creíble, hay algunas escenas que resultan tremendamente incómodas, pero que están muy bien ejecutadas por July (y si bien son escenas relacionadas con el tema de la sexualidad, no son particularmente explícitas; esos momentos son más efectivos por lo que sugieren que por lo que muestran). Definitivamente no es una cinta para todos los gustos, y no puedo negar que hay momentos que se sienten pretenciosos, pero Tú, Yo y Todos los Demás es una potente película que cubre una amplia gama de temas interesantes, y que logró permanecer en mi memoria. Y, en mi humilde opinión, esa es la marca de una provocativa película que merece ser apreciada.
viernes, 28 de octubre de 2016
Charlie's Country (2013)
Reseña: Charlie's Country tranquilamente puede formar una trilogía temática con El Rastro (The Tracker, 2002 -que también fue dirigida por Rolf de Heer-) y Samson and Delilah (2009): tres intensos y conmovedores retratos de la situación que viven los pueblos aborígenes de Australia, y cómo esas personas son tristemente menospreciadas y marginadas por la mayoría de las personas. En lo que respecta particularmente a Charlie's Country, tenemos un guión interesante y emotivo plasmado en imágenes bajo la firme mano de de Heer, además de otra extraordinaria actuación de David Gulpilil (el inolvidable protagonista de la previamente mencionada El Rastro), nuevamente sacando el máximo provecho de su expresivo rostro y su potente mirada. En conclusión, Charlie's Country merece una entusiasta recomendación, pues además de contar una historia apasionante, también es útil para generar conciencia sobre la triste situación que viven esos pueblos originarios. Lamentablemente, las cosas nunca parecen cambiar para esa gente, pero nunca hay que perder la esperanza.
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